" Los economistas " de

FRANÇOIS PERROUX

Autora: Silvia Calvo Per

 

1.BIOGRAFÍA

 

(1903-1987) François Perroux nació en Saint-Romain-en-Gal, cerca de Lyon, el 19 de diciembre de 1903. A los 23 años se doctora en economía y a los 25 consigue, con el número 1, la agregaduría en ciencias económicas en la Universidad de Lyón..etc.

Junto con su mujer Evelyne, había profesado en la Tercera Orden Franciscana, para compartir la pobreza y la solidaridad de su gran admirado San Francisco de Asis. Llevaba una existencia muy modesta en su pequeño apartamento de Montmartre, donde lo que destacaban eran los libros que estaban por todas partes.

La Tercera Orden Franciscana, en esta época, no quería ser simplemente una "piadosa fraternidad", sino un instrumento de regeneración social, siguiendo el ejemplo de San Francisco, que fue intransigente en las aplicaciones prácticas de su fe cristiana, queriendo vivir todas las consecuencias sociales que de ella se derivan. Perroux tomó siempre postura contra el poder del dinero. Personalmente jamás aceptó ser consejero o experto de ninguna empresa financiera, bien fuera industrial o bancaria. En el I.S.E.A.(Instituto de Ciencias Económicas Aplicadas)que fundó en 1944 y del que fue director hasta 1982, desde su fundación, existió la regla fundamental de jamás trabajar por cuenta de sociedades privadas.

Pedagogo, educador y "profeta", en el sentido de guiar a la persona sin cesar hacia su vocación, que es realizarse en plenitud, pues "la obra maestra del hombre, es el hombre mismo".

Desde los años 50, será uno de los mayores inspiradores de la Doctrina Social de la Iglesia (D.S.I).

Su búsqueda de una tercera vía, superadora del individualismo capitalista y del colectivismo marxista, y posibilitadora de una estructura económica que favorezca el auténtico desarrollo de los paises del Tercer Mundo, le acerca a autores como G.Myrdal y R.Prebisch. Culmina su análisis en este campo con Pour une Philosophie du Nouveau Développement, por encargo de la UNESCO. En este libro intenta:

1. Una teoría general de la dinámica económica, emancipada de L.Walras y de J.M.Keynes, para aplicar esta teoría a los paises en vías de desarrollo.

2. Una demostración de que las aspiraciones intuitivas del nuevo desarrollo, en los pueblos de menor desarrollo, son convergentes con las conclusiones más recientes de la economía de intención científica.

3. Que la teoría general de las "unidades activas" debe unirse a una filosofía de la acción (la de M.Blondel, por ejemplo).

Ocupó la cátedra de Análisis de los hechos económicos y sociales del Collège de France desde 1955 hasta 1974 en que se jubila. Dirigió el volumen IX de la Encyclopédie Française, dedicado al Universe économique et social.

Fue propuesto alguna vez para Ministro, puesto que siempre rechazó. Fue nombrado, entre otras muchas distinciones, doctor Honoris Causa de diez y nueve Universidades, en las que daba regularmente conferencias sobre sus temas favoritos contribuyendo a difundir sus conceptos, algunos de los cuales han sido rápidamente asumidos por los estudiosos de la economía y otros ciencias sociales.

Era también mienbro correspondiente de dieciseis Ácademias francesas y extranjeras.

J.M. Lustiger, cardenal-arzobispo de París, al imponerle la Cruz de Comendador de san Gregorio el Grande, concedida por la Santa Sede, afirmó que F. Perroux tenía una concepción del mundo que "hará de él, en el siglo XXI. Lo que Keynes ha sido para el siglo XX".

Es considerado como el economista francés de mayor renombre, el más fecundo y el más singular de nuestro siglo o, como afirma A, Fernández Díaz, "uno de los más geniales pensadores del siglo XX.

Murió el día 2 de junio de 1987.

 

2.BIBLIOGRAFÍA

Sus principales obras son:

-Aliénation et siciéte industrielle, 1970.

-Les Comptes de la Nation, 1949.

-La Coexistence pacifique, 1958.

-Dialogue des Monopoles et des Nations, 1982.

-Dialectique el Socialisation, Pref. A Oeuvres de K. Marx, 1973.

-Léffet de domination dans les relations économiques,1949.

-Léconomie de la Ressource humain, 1974.

-Economie et société. Contrainte, Echange, Don, 1960.

-L´économie du XX ème siècle, (1961), cito por 1969.

-François Perroux,(dir. F. Denöel), 1990.

-François Perroux interrogue Herbet Marcuse, qui répond, 1969.

-La géneralisation de la Théorie Général,1950.

-hommage à François Perroux, 1978.

-Industrie el création collective, 2 tomos, I, 1964 y II, 1970.

-Le IV ème Plan Français (1962-1965), 1962.

-Masse et classe, 1972.

-La méthode de lécinomie géneralisée et l’économie de l?homme, 1958.

-Note sur les coûts de L’homme,1952.

-Pouvoir et Economie;1973.

-Pérégrinations d´un économiste et choix de son itinéraire,1980.

-Le Pain et la Parole, 1969.

-Le Plan Marshall ou l´ Europe nécessaire au monde, 1948.

-Pour une Philosophie du Nouveau Développement, 1971.

-Unités Actives et Mathématiques Nouvelles: révision de la théorie de l’équilibre économique général, 1975.

-"Les unités ‘actives’ au Xxème siècle et les nouvelles mathématisations de l’équilibre général" , en Pioneering Economics,1978.

-L’universe économique et social, tomo IX de la Encyclopédie Franáise, 1960.

-La Valeur, 1943.

-Vers l’écomie de tout l’homme et de tous les hommes,1967.

 

 

 

2.CONCEPTOS ECONOMICOS

 

La construcción teórica de F. Perroux se desarrolla en dos planos:

1. Interpretación de las tendencias profundas de la historia en la que estamos insertos, por medio de la teoría del equilibrio general del conjunto de la actividad económica realizada por agentes que disponen de un poder de acción desigual;

2. Exposición de cómo organizar una economía basada en la persona, una economía "de todo el hombre y de todos los hombres", realizada por medio de un saber económico "científicamente controlado".

Propone una visión coherente de la economía, teniendo presente que las tareas que ésta debe cumplir en nuestro tiempo, no pueden hacerse sin tener en cuenta en la reflexión conceptos tales como política, sociedad, nación, creación, vida...Ve al ser humano como sujeto y actor, dotado de voluntad y capaz de influenciar e incluso transformar su entorno. Lo cual significa que introduce el elemento subjetivo de la voluntad humana como elemento fundamental de la actividad económica.

En segundo lugar, FP nos ofrece un análisis de la dinámica económica, señalando claramente el papel crucial de las transformaciones de las estructuras sociales, por la acción de unos sujetos que disponen de distinto grado de poder. Siempre va a situar los fenómenos económicos en su contexto social e histórico.

En el momento en que el pensamiento dominante declara inútil o metafísica toda teoría del valor, FP afirma que no puede existir teoría económica sin teoría del valor. En el momento en que el pensamiento dominante reduce las necesidades a la demanda y al consumo, FP afirma que la satisfacción de los "costos humanos" debe constituir la primera preocupación de todos, haciendo de ellos el principio de toda contabilidad exacta. En el momento en que el pensamiento dominante reduce el trabajo a un factor de la producción, FP trata del "recurso humano" y de su promoción. En el momento en que el pensamiento dominante está encerrado en la estática del equilibrio, FP afirma que toda teoría pertinente es una teoría de la dinámica.

 

 

3.IDEAS PRINCIPALES SOBRE LA ECONOMÍA

El campo de lo económico para FP es el de la acción de los hombres en sociedad para la satisfacción de sus necesidades (la cobertura de los costos humanos)...Es el único que permite acceder a una comprensión en profundidad del funcionamiento económico de la sociedad.

La elaboración de su propia conceptualización responde a tres intenciones: realismo, servicio a la persona y desarrollo armónico de todos los pueblos.

 

REALISMO

 

La vida económica del siglo XX ofrece algunos rasgos significativos:

- Las grandes unidades económicas, empresas y naciones, son visiblemente muy desiguales en dimensión y en poder. Su comportamiento no es compatibilizable por el solo efecto del mecanismo de los precios (la famosa mano invisible que adecuaba naturalmente la oferta y la demanda), sino que el resultado es fruto de la presión entre los diversos grupos económicos.

- Los equilibrios espontáneos entre las pequeñas unidades económicas no son ni necesarios ni suficientes, pues no es ahí donde se está jugando el equilibrio general. Más bien deberá ser buscado en la globalidad, con vistas a un crecimiento armónico que sirva, lo mejor posible, a las personas tal como son, y a los grupos humanos organizados.

- Lo económico se ha ido complejizando y para analizar adecuadamente su realidad actual es necesario tener en cuenta conjuntamente a la propia actividad económica, los fenómenos de poder y violencia, de programación sistemática y de arbitraje, de conflicto y de diálogo.

- La necesidad de un crecimiento equilibrado, sin demasiados desajustes, hace ver la necesidad de un arbitraje, extra mercado, que esté por encima de ellas.

 

La paz económica no es la ausencia de guerra económica. Será, si es posible algún día, fruto de una organización original de los mercados que no se dará sin renovación de las sociedades. No basta la acción del poder público, es necesario que se refuerce también el papel de la sociedad que a veces tendrá que debatir con el Estado. Es de esta sociedad de donde podrá surgir la organización capaz de imponer al funcionamiento ciego de los mercados una regulación aceptable, en los tres aspectos que FP considera fundamentales: más allá del beneficio, más allá del fetichismo monetario, más allá de las dialécticas capitalistas.

 

No pone en el centro de su análisis los mecanismos automáticos, sino el agente económico: el hombre, los hombres (grupos, naciones, conjunto de naciones...), que toman parte activa en los asuntos. No es un peón manejado por "una mano invisible". Desde ahí se entiende que el trabajo, la actividad económica en general, no sea únicamente producción de cosas, sino también y al mismo tiempo, "producción o destrucción" de personas; y que "la obra englobante sea la sociedad, actuando sobre sí misma, para elevar el nivel y aumentar la intensidad de su humanización".

Este agente presenta un carácter activo. Gracias a su creatividad, construye y reestructura permanentemente el espacio en el que se sitúa. Cada agente es diferente a los demás. De esta heterogeneidad se deducen dos consecuencias:

- la desigualdad genera el grupo (industrial, financiero, sindical o de consumidores);

- esta desigualdad anula las condiciones de competencia pura y perfecta.

El agente toma decisiones, por lo tanto, está dotado de memoria y es capaz de formular un proyecto.

 

Introduce, en las categorías económicas, el concepto de "costos humanos", para sacarlas del exclusivo campo de la rentabilidad y examinar lo que cuesta la promoción de la persona. Este concepto es más amplio que el de "costos del trabajo" o "costes sociales" en su acepción corriente y, si podemos expresarnos así, son proporcionales a la vida humana, a su libertad. No son tenidos en cuenta por la contabilidad mercantil y, por tanto, ésta presenta una cierta infidelidad en sus cuentas. "Hoy esta memoria olvida a los hombres, omite los resultados en términos de energía humana y es impropia para controlar correctamente la puesta en valor y en obre de los agentes humanos".

Estos costos humanos hay que calcularlos para cada ser humano en las condiciones concretas de tiempo y lugar, distribuyéndose en tres grupos:

-los gastos necesarios para que cada ser humano tenga la esperanza de vida más alta posible en el medio en que vive;

-los que aseguran una vida física y mental equilibrada;

-los que permiten a cada uno una vida específicamente humana (educación y ocio).

No se trata tanto de un nivel de bienestar, como de un nivel de ser.

Son costos fundamentales del "status" de vida humano y no son exclusivos de un grupo determinado, sino que conciernen a toda la humanidad. Si alguna sociedad no puede garantizarlos para sus miembros, éstos deben ser asumidos por aquellas que dispongan de los medios.

Estos costos no se confunden con el precio de una persona. Una persona no tiene precio y no se puede contabilizar su precio como si de cosas se tratara.

El reconocimiento de estos costos en la contabilidad empresarial y nacional, es la garantía esencial contra el aumento de la producción de las cosas en detrimento de los hombres que las obtienen y consumen; ayudará a precisar en el plano internacional las exigencias de una auténtica economía del don.

La ideología de la avaricia (no se tiene nada por nada) y la de la superioridad del tener sobre el ser -que corresponde a la doctrina de los intereses egoistas- no parecen más racionales que actuar desde un espíritu de solidaridad.

 

CRECIMIENTO Y DESARROLLO

 

"El desarrollo tiene que ver con el hombre como sujeto y como agente, y con las sociedades humanas, su finalidad y sus metas claramente evolutivas".

El crecimiento es el aumento duradero de los indicadores de dimensión de las unidades económicas. Dentro del concepto de crecimiento pueden distinguirse diversos tipos:

crecimiento armónico: resultante de tres tipos de conceptos teóricamente determinados y estadísticamente operativos:

-la maximización del producto real global, en función de la mejor utilización de los recursos empleados (materias primas, capital, trabajo) y de los mejores coeficientes de sus combinaciones productivas. Estos resultados están en función de la plena innovación y no del pleno empleo de la mano de obra;

-la reducción a proporciones soportables de los desequilibrios entre agregados de actividades productivas. Todo desarrollo es una sucesión de desequilibrios. La actividad conjunta del mercado y los poderes públicos tienden a hacerlos soportables;

-la reducción selectiva de las incompatibilidades entre los proyectos o planes de los grupos que forman el conjunto, necesaria porque los agregados (ahorro, inversión, salario global, beneficio...) no se forman fuera de los proyectos y planes de los agentes (ahorradores, inversionistas, asalariados, empresarios,...). Pero otra cosa es determinar los márgenes de tolerancia dentro de los cuales el desequilibrio entre los agregados de actividades productivas puede ser mantenido.

El crecimiento armónico implica: la maximización del producto real global, la reducción de los desequilibrios a proporciones soportables y la reducción selectiva de las incompatibilidades entre los proyectos de los sujetos y de sus grupos.

*Crecimiento equilibrado: las variables estratégicas explicitadas en el modelo, es decir, para los modelos corrientes, el ahorro y la inversión, crecen de tal manera que el equilibrio entre ambos, de periodo en periodo, está asegurado.

Es un hecho que el Estado moderno tiende a lograr ambos crecimientos pero, dependiendo cuál sea su ideología de base, tenderá más hacia uno u otro.

 

La idea de desarrollo es más amplia y original, corresponde a los grandes cambios que se producen en los cuadros institucionales de la vida económica, por modificaciones en las reglas de juego o en los tipos de conducta. La noción de dearrollo incluye a la vez los mecanismos de crecimiento del producto y sus consecuencias sobre el marco económico-social. El subdesarrollo se define así en términos precisos: es la inarticulación que impide la propagación del progreso, es la situación de sometimiento a la dominación, es el robo de los recursos humanos.

Crecimiento y desarrollo son fenómenos inter-dependientes. El crecimiento puede ser unidimensional y, ampliando las desigualdades, tener menos en cuenta los costos humanos. El crecimiento no puede producirse sin cambios estructurales, y estos últimos, tienen, necesariamente, una influencia en el desarrollo.

El nuevo desarrollo pretende ser "global, integrado y endógeno". Global, puesto que califica una visión de conjunto de las dimensiones del todo humano y la diversidad de aspectos que deben considerarse en sus relaciones, más allá de análisis particulares. Integrado, para designar las asociaciones de unidades o factores en un mismo conjunto. Endógeno, evocando las fuerzas y los recursos internos de una nación, su empleo y aprovechamiento coherentes.

Lo importante para cualquier población es definir y emprender una política de desarrollo y no una política de crecimiento del producto real o del producto medio. Cuando los intérpretes del capitalismo presentan la elevación del producto real medio como el único índice válido de progreso, se evitan tener que contestar a molestas preguntas sobre la salud, la pobreza, la ignorancia en dicha población. Por otra parte, la utilización de un índice medio les permite evitar el problema de cómo está distribuida la riqueza entre la población y entre los territorios, así como su nivel de integración social.

 

EL PROGRESO

 

"Puesto que no hay mercado sin sociedad y sin organización, el tránsito de los progresos económicos al progreso económico implica condiciones de seguridad, libertad, formación y educación, referentes al campo político y social. Los cambios aparejados se aceptarán mejor en la medida en que ofrezcan un sentido al que todos se puedan adherir. La universalización de los progresos económicos y la de su sentido están idealmente ligadas".

No se puede estudiar el progreso sin estudiar también las cargas que provoca. No existe progreso (en singular y en general) si los progresos (particulares) no son significativos para todos.

El crecimiento permite progresos, el desarrollo asegura el progreso. No se trata únicamente del aumento del nivel de vida de la población, sino, si se puede decir, de su nivel de ser, de sus pensamientos y sus comportamientos. Se trata de conseguir un crecimiento armónico, definido como la combinación de cambios mentales y sociales de una población que la hacen apta para hacer crecer, consciente y orientadamente, su producto real global.

La idea de progreso económico comprende tres componentes: la creación de una novedad, su propagación y su significado.

a)La creación económica no se reduce nunca a la producción de un objeto, es una creación de criaturas. Hoy, la creación, normalmente, no es un acontecimiento de tipo individual, sino que se distingue por su carácter colectivo.

b)La propagación de la innovación es un fenómeno de gran complejidad. En él se cruzan la dinámica de la desigualdad y la dinámica del progreso. Para FP, la desigualdad y la disimetría son condiciones necesarias para la propagación de la innovación.

c)El significado. El nuevo enfoque sobre el desarrollo obliga a revisar los fundamentos del pensamiento económico para lograr un Nuevo Orden Económico Internacional, pues las simplificaciones realizadas en los datos y su interpretación convierten en conceptos pretendidamente neutros a la utilidad y a la necesidad.

 

NECESIDAD

 

El análisis que FP hace de la necesidad se opone en tres puntos esenciales a la economía "standard":

 

1.-Su concepto de necesidad nos sitúa en el centro de la teoría de la producción y de la actividad económica. Contrariamente al pensamiento dominante que parte del consumo (las necesidades reducidas a la demanda solvente), la obra de FP está centrada, en primer lugar, en la actividad económica en cuanto actividad productiva. "El inmenso aparato de la producción industrial funciona, ante todo, para satisfacer necesidades elementales y darle al pueblo lo que necesita para gozar de las condiciones no animales de la vida". La producción es la invención del medio en el que se desarrolla la especie humana, la humanización de la naturaleza y, en definitiva, la producción del hombre por el hombre. Las cosas están en función de las necesidades humanas, para un mejor y mayor perfeccionamiento del ser y no para un tener indefinido. Dicho perfeccionamiento debe consistir en el desarrollo completo de todas las virtualidades humanas en una sociedad reconciliada y solidaria.

 

2.-Mientras que el pensamiento dominante reduce las necesidades a los deseos subjetivos, ya que elimina de su atención todo deseo no solvente, FP opone a los deseos solventes "las necesidades fundamentales". Estas necesidades fundamentales presentan dos características esenciales:

-se definen objetivamente, lo cual permite establecer una jerarquía objetiva entre las diversas necesidades.

-se definen socialmente y no como un atributo invariable de la naturaleza humana, definido fuera de su historia concreta.

 

3.-Definiendo las necesidades por las cantidades de bienes necesarios, escapa a toda falacia monetaria. Este tipo de razonamiento permite establecer un enlace directo entre la satisfacción de las necesidades de un pueblo y la organización de su aparato productivo. FP lo expresa diciendo que la economía tiene como función: "Alimentar a los hombres, curar a los hombres, instruir a los hombres, liberar a los esclavos".

 

Este análisis de las necesidades se traduce en el mantenimiento de una serie de postulados:

 

1.Exclusión de toda destrucción o mantenimiento y expansión de la especie. Se trata de proponer un humanismo científico.

2.Tener en cuenta el coste del estatuto humano de la vida. Decir alimentar, cuidar, instruir, liberar las personas o decir "asegurar el pleno desarrollo de todo el hombre y de todos los hombres", es una única y misma cosa.

Todo lo que venga de lejos no tiene por qué ser aceptado a ciegas, incluida la misma Ayuda Internacional, pues a pesar de lo pequeña que sea, puede generar efectos negativos, transmitiendo un modelo social impropio de las necesidades locales o imponiendo condiciones favorables únicamente para el donante.

3.La tarea impone la superación del capitalismo y del nacionalismo y poner en funcionamiento la Economía del Recurso Humano, es decir, "la orientación y la organización de toda la economía para el pleno desarrollo del recurso de los recursos -el peor explorado- que es el hombre mismo".

 

FP ha presentado el hecho del sub-desarrollo como el fenómeno esencial del mundo moderno, después de la Segunda Guerra Mundial, y ha manifestado el carácter intolerable de este proceso de fuerte empobrecimiento de la mayor parte de la humanidad.

"Para servir a sus mayores centros de producción y para servirse de ellos, para adquirir los medios de disponer segura y continuamente, fuera de las reglas de juego de la economía mercantil, de las fuentes de materias primas y de mercado indispensables a sus poderosas industrias, el Estado moderno se ve obligado a usurpar el territorio ajeno...Las razones estructurales del imperialismo contemporáneo proceden del encuentro y conflicto de dos clases de exigencias: la de las técnicas de producción y la de las soberanías territoriales. Bajo esta relación, tanto el Este como el Oeste están empujados a los caminos del imperialismo por el desajuste de las formas de la economía real y las formas de la arquitectura política y jurídica de las naciones".

 

EL TIEMPO ECONÓMICO

 

El tiempo del agente es memoria y proyecto. En nuestro mundo no hay situaciones sino procesos. Lo que importa es cómo se hace el camino entre dos momentos concretos, y por ello adquieren pleno sentido las estructuras dinámicas. El agente es un potencial energético y, como dice T.de Chardin, el elemento más decisivo de la evolución del mundo. Sin embargo, ha existido una omisión de la "amortización humana" (S.Kuznets) a todos los niveles.

A la hora de ver los rendimientos de la actividad no se tiene presente, de forma general, el costo social de la utilización del tiempo, pues es una especie de materia prima del rendimiento social. Por ejemplo en el mundo del trabajo se trata de la significación del tiempo para el agente. Un sentido del tiempo que sólo es asumible por el economista, a condición de que acepte los dos postulados de lo económico: el rechazo de toda destrucción neta de energías humanas, y la maximización del potencial energético de toda la masa humana. Cumplir estas dos condiciones es asegurar, a cada uno y a todos, el objetivo del pleno desarrollo del potencial de energía que representa la humanidad concreta.

El tiempo económico, en la visión de FP tiene un espesor histórico, espacial y sociocultural y una significación que orienta los movimientos: el progreso. Está forjado por la dialéctica que combina proyectos humanos, acciones individuales y de grupo, en espacios estructurados y en estructuras funcionales.

 

EL PODER

 

El intercambio económico es un intercambio entre agentes y no tanto un intercambio de mercancias.

El pensamiento liberal mantiene en todos sus desarrollos teóricos, la idea de que el poder es distinto de lo económico, que las jerarquías sociales y la dominación de ciertas clases sobre otras no tiene ninguna relación con las leyes a las que obedecen los fenómenos del mercado. El mercado es convertido en una entidad abstracta, aislado asépticamente de todo contacto con el oscuro universo del poder. Se reduce a una teoría falsa e ideologizada.

El dinero es poder. A su manera, sirve para legitimar las decisiones o acciones del poder que lo utiliza.

La tareas inmediatas de esta sociedad, requeridas por el proceso de creación colectiva, son tres:

-instaurar una "tregua del hombre".

-poner a debate "planes de desarrollo mundial",

-proponer una "reforma de la ONU", que la haga apta para combatir eficazmente la inmoralidad de los Imperios.

 

FP critica la teoría del equilibrio general convencional, pero no abandona el concepto de equilibrio que es fundamental en toda teoría económica para relacionar sistemáticamente las variables y presentar así una visión global del fenómeno económico. El equilibrio general es más bien un esquema lógico de explicación dinámica de la realidad, que expresa las tensiones entre las actividades de los diversos sujetos y las exigencias del todo al que están unidos.

 

Conclusión: "El pleno desarrollo del Recurso Humano, de cada ser humano sin excepción, es el postulado de una economía científica y sin él las maximizaciones son siempre dudosas".

 

LA VISIÓN SOBRE LA ECONOMÍA DE F.PERROUX

 

La economía moderna, en gran medida, no es más que una ciencia ideológica disimulada en un sistema de conceptos aparentemente distintos, netos y operacionales. "El saber económico parece hoy, si no conscientemente parcial, al menos inconsciente y peligrosamente parcial. Algunas de sus posiciones características menos dependientes de las diversidades de métodos y de escuelas, escamotean las dificultades urgentes con que la vida nos acosa".

La teoría del desarrollo clásica, como es la de A.Lewis (autor elegido por Perroux), se ha constituido en un arma de guerra a utilizar contra los que pretendan cambiar el "status" de desigualdad, que reposa en una asimetría estructural (a la que no se trata de suprimir pues pertenece, según ellos, a la lógica del proceso). Esta estructura asimétrica está formada por dos sectores yuxtapuestos: uno, el tradicional de mera supervivencia; y otro, el capitalista que mira a la acumulación del capital mediante el beneficio.

A esta manera de ver las cosas, que se ha traducido en realidad histórica, FP opone una estrategia nueva derivada del hecho de tener la dignidad de la persona como centro de toda realización.

La racionalidad de la economía no se determina únicamente por el análisis de la manera en que se realiza una actividad económica -el cómo-, sino principalmente por el análisis de sus objetivos -el por qué y el para qué-.

El problema económico no se plantea nunca en un vacio social, sino que está determinado por la estructura social y política de aquella colectividad, debiendo hacer referencia explícita a valores, visiones filosóficas y estructuras sociales.

"Lo que es económico, no son los fines y los motivos, es la relación entre, de una parte, medios limitados (bienes y servicios) y, de otra, necesidades, preferencias o deseos que no lo son. Lo económico es la actividad que resulta de este hecho".

La economía debe analizar los poderes que actúan sobre el mercado y en él, pues la relaciones económicas no son relaciones entre iguales sino, en el plano nacional y sobre todo internacional, entre dominantes y dominados.

"Una ciencia económica comunicable a todos e imponiéndose por su coherencia lógica y la alta probabilidad experimental de sus proposiciones debería ser un conjunto de conceptos, de formalizaciones y de regularidades válido para toda una sociedad humana".

FP señala el aspecto positivo de la economía, la alegría de la nueva creación. La economía es, primeramente, gestión del oikos, pertenece a la esfera doméstica (Aristóteles). la persona cuida su casa, porque tiene una connivencia natural con el deseo de vivir y es desde él que afronta la lucha por una existencia digna.

Si se quiere estudiar la racionalidad de un sistema económico, es necesario reemplazar el criterio de la maximización del beneficio por el criterio de la potenciación, a todos los niveles, de toda la persona y todas las personas; lo cual no significa que se eliminen la utilidad subjetiva y los mecanismos de mercado que la acompañan. Lo que afirma es la prioridad absoluta que hay que dar a la satisfacción de las necesidades elementales y a la cobertura de los costos humanos; lo cual implica un nuevo tipo de cálculo económico, el colectivo, en el que los costos y beneficios de una actividad económica no se calculan únicamente en función de los precios del mercado sino que están corregidos por el cálculo del coste y de la utilidad objetivos.

 

¿Qué estructura tiene este conocimiento racionalizado que se presenta como la "ciencia" económica?.

 

FP señala tres datos:

1. La desmaterialización de la actividad económica, por medio de dos acciones: el análisis económico distingue el bien económico del objeto físico. "Toda producción y todo intercambio de cosas es también una producción y un intercambio de significaciones y de signos. Toda producción de cosas es también una producción o destrucción de hombres. Hacer cosas, es hacer o deshacer hombres".

2. El contenido axiológico de la "ciencia económica". Si quiere organizar las experiencias nuevas y los conocimientos nuevos de la vida y del saber económico, debe recurrir a un postulado normativo que es el rechazo de toda destrucción de cosas o de energías válidas para mantener vidas humanas. En torno a este postulado se organiza, sin que tenga que explicitarse, la economía de la nutrición, de la salud, de la educación e, incluso, de la investigación intelectual y artística.

3. La "des-mecanización" de los esquemas de equilibrio.

 

Si los beneficios del progreso técnico no se difunden ampliamente por el conjunto del planeta, llegando a todas las personas, no existirá "progreso" en el auténtico sentido de la palabra.

Los fenómenos de proletarización no serán eliminados espontáneamente por el crecimiento industrial.

El mundo no puede quedar reducido a mercado mundial.

La conceptualización económica, en su estado presente, no es neutral: es una ideología disimulada bajo un sistema de conceptos aparentemente claros, precisos y operativos que, bajo pretexto de explicar la realidad, escoge de ella únicamente los elementos propios para formular una regla social de acción.

 

El modelo de equilibrio general silencia las desigualdades y los poderes. Todas aquellas definiciones de lo económico que permanecen se basan, más o menos directamente, en el intercambio, las cantidades y los precios; sin tener en cuenta aquellas que tienen como base la coacción o el don. No existe ninguna razón lógica por la que una sociedad que utiliza el mercado reduzca su economía en exclusiva a las operaciones de compra-venta.

 

Los conceptos y modelos considerados son de un tipo, de una estructura tales que, bajo el pretexto de necesidades económicas, proporcionan de manera casi automática, la justificación, la legitimación de los monopolios y de los poderes económicos y financieros; son, por nacimiento, testigos falsos y jueces pervertidos.

 

Hay que confeccionar una nueva formalización del equilibrio general partiendo de estos tres rasgos característicos:

1. El régimen oligopolístico de sectores estratégicos de la producción, producido como consecuencia de la concentración.

2. Los fenómenos de economía mixta, es decir, de cooperación y conflicto, de lucha-concurso entre el sector público y el sector privado.

3. Los grupos de presión, cuya importancia, aún más que su presencia, es la circunstancia de que tiendan a integrarse en el funcionamiento regular de las instituciones.

 

LA FINALIDAD DE LA ECONOMÍA EN EL SERVICIO HUMANO

 

El propietario del capital. No puede decirse en verdad que, al colocar el capital, se abstenga de consumir. No hay abnegación en el hecho de invertir dinero si no se tenía el menor propósito de gastarlo. Los juicios de valor impregnan todos los pasos del proceder científico, tanto en el contexto del descubrimiento como en el de su justificación.

El economista debe ocuparse también de los valores, no de una manera aislada, sino interdisciplinarmente.

 

"Cuando una sociedad económica de Occidente no ha podido hacer aceptar como una consecuencia inevitable de las leyes naturales la miseria de los trabajadores y los parados; el abandono de los ancianos, de las mujeres; niños mal nutridos y abandonados, ha utilizado la distinción entre lo económico y lo social para corregir el sistema económico sin cambiar radicalmente su arquitectura. Esta distinción traduce un remedio parcial a un mal funcionamiento de la economía; se difuminaría en una economía que hubiera claramente roto con lo crematístico; entonces, el funcionamiento normal de lo económico podría satisfacer las necesidades elementales de todos los seres humanos; sobre esta sólida base se alzarían las desigualdades en patrimonios y rentas económicamente justificadas y requeridas por las diferencias en la calidad de los servicios prestados a la colectividad; la ayuda al desgraciado, al enfermo, e incluso al inadaptado social entraría en los gastos generales de la nación o de otro conjunto organizado"

 

Toda la tesis de FP puede expresarse en una fórmula clara y revolucionaria: no es aceptando al hombre, sino eliminándolo, como la economía deja de ser ciencia. La categoría esencial de la economía política es la de Proyecto. La economía no se hace sin hombres; son los hombres quienes la hacen con sus luchas y sus ayudas.

El análisis de una economía política significativa debe incluir seis categorías: bienestar material, equidad en la distribución de los recursos, correspondencia de las instituciones a las necesidades humanas y características históricas de la sociedad, desarrollo humano, desarrollo comunitario y armonía con el medio. Lo cual obliga a centrar la atención en las cuestiones normativas, superando el predominio positivista empírico.

La clave está en saber armonizar los criterios de crecimiento económico con los de progreso social, entendiéndolos como dos polos de referencia complementarios, que sólo pueden dar lugar a un balance social positivo si es que van acompasados de acuerdo a un criterio más general de racionalidad social, en función de prioridades humanas.

 

En conclusión, el racionalismo económico parte de la absolutización de los bienes materiales, con el deseo de conseguir los máximos resultados, y todo lo valora en función de sus efectos sobre la utilidad económica. No alcanza a la visión integral de la vida humana. No se pregunta por la única racionalidad que importa, la ligada a la finalidad última de la existencia humana, unida a una concepción de la vida y del mundo que va mucho más allá de lo económico.

 

CRÍTICA A LA RAZÓN ECONÓMICA

 

La razón económica y el sistema de valores que la mantienen (liberal-capitalista) ha entrado históricamente en colisión con las propias exigencias y posibilidades del progreso y de la armonización social y medio ambiental. La crítica a la razón económica se puede y se debe fundamentar hoy en:

- razones de necesidad moral: para afirmar la primacía de los valores de la solidaridad

- razones de necesidad social: para evitar los desajustes, desigualdades sociales, nacionales e internacionales.

- razones de necesidad política: por la exigencia de mantener el papel específico de lo político a la hora de fijar objetivos sociales, humanos.

- razones de necesidad ecológica: necesidad de preservar los equilibrios medioambientales.

 

LA ÉTICA EN EL PENSAMIENTO PERROUXIANO

 

Es necesario, dirá FP, explicitar la pre-comprensión que se tiene de la persona y la finalidad de la vida social.

Es decir, entra inmediatamente en juego el tema de los valores éticos, tanto más necesarios cuanto las decisiones económicas implican graves consecuencias para la vida y la dignidad de las personas y de los pueblos.

La actividad ética es aquella por la que cada persona busca libremente su bien integral, su desarrollo total; para una sociedad significa el esfuerzo racional, voluntario, libre, político de sus miembros con el fin de dominar los dinamismos sociales y sus frenos con vistas al desarrollo integral.

Buscar la economía "de todo el hombre y de todos los hombres" constituye un objetivo que pertenece, a la vez, al saber económico verificado por las ciencias y a la necesidad ética de una economía humana.

FP elige la filosofía personalista como ideal humanista y las consecuencias que de ella deduce son, por ejemplo, la atención prioritaria a los más débiles, pues la calidad moral de una sociedad se juzga no por la manera en que honra a los poderosos, sino por cómo atiende las necesidades de los que no tienen poder.

 

 

EL PENSAMIENTO HUMANISTA DE PERROUX

 

El hecho económico es indisociable del hecho humano, es una de sus expresiones básicas. la exigencia ética, también constitutiva de la persona, reintroduce a ésta en el dinamismo de la actividad económica.

En economía, como en cualquier otro saber social, cada visión o interpretación del comportamiento humano, responde a una determinada concepción antropológica.

 

EL IDEAL HUMANISTA DE FRANÇOIS PERROUX

 

FP ayuda a elaborar una antropología integral abierta a la trascendencia.

"Únicamente el hombre entre las otras especies vivientes es capaz de actividad consciente y reflexionada...el hombre, a diferencia del animal, tiene una historia. -el hombre hace: humaniza la naturaleza...

-el hombre se hace: dotado de memoria individual y de memoria colectiva es capaz de acrecentar progresivamente su poder, no sólo sobre el mundo exterior, sino sobre si mismo...

-el hombre piensa: interpreta su propia actividad y le da un sentido".

La persona puede, por su propia capacidad creadora, modificar su entorno, "haciendo lo que se atribuye a Dios".

 

FP habla del hombre multidimensional. Este "hombre multidimensional" juega un importante papel en su teoría puesto que "la economía del Recurso Humano exige el pleno desarrollo muldimensional de cada agente. El estado evolutivo de los agentes, que la economía convencional supone dado es, por el contrario, asumido aquí como un objetivo".

 

De esta cita se desprende un nuevo paradigma cuyo centro es "la economía de todo el hombre y de todos los hombres", siendo ésta la Gran Obra del Hombre.

-"de todo el hombre", es decir, del agente multidimensional que es el ser humano, acogido plenamente en sus estructuras abiertas y no predeterminadas, sin simplificarlo a puro aspecto económico.

-"de todos los hombres", sin que falte nadie, abarcando a toda la humanidad. Y si no se tiene explícitamente en cuenta a cada una de las personas, no podremos decir que se ha calculado bien "el maximum maximorum de los resultados de la combimación de todos los inputs y de todos lo outputs".

 

Pero aún sigue existiendo una pretendida ciencia económica desconocedora o manipuladora de la verdadera naturaleza humana.

 

FP afirma, después de sus análisis, que la "experiencia de la vida económica en Occidente comienza a entender que la economía es una creación del hombre por el hombre por mediación de un orden humano de las cosas contabilizables".

Si una de las especificidades del ser humano es poder de acción, será necesario introducir en la teoría económica a este "actant" portador de energía.

FP, a través de sus estudios sobre el desarrollo, ha ayudado a gestar un sentido humanista nuevo que se puede describir así:

"Una especie humana respetuosa consigo misma se pronuncia en favor del principio de que las vidas humanas y las condiciones fundamentales de una vida humana para todos, deben ser protegidas por encima de cualquier otra cosa. Para conseguirlo, hay que aceptar formas de actividad económica no rentables, es decir, formas bien especificadas de economía gratuita o de una economía de la dádiva durante un largo periodo".

 

Si se quiere llegar a un sentido humano de la economía -como actividad y como saber- es preciso humanizarla, teniendo presente que el ser humano se encuentra tanto al principio como al final de la actividad económica; al principio, porque él es la causa de tal actividad, y al final, porque el objetivo de dicha actividad es la satisfacción de necesidades humanas.

 

"El hombre no es un capital, en cualquier régimen que sea, pues esto supondría que está, como un bien material o una cosa, sometido a un plan de empleo. Por naturaleza, o como ser existente, es sujeto. Toda economía que no se defina en consecuencia con esto, es una fórmula de poderío o de enriquecimiento directamente enemiga de las personas".

"Lo humano...Nos lleva a los valores esenciales de la existencia que la convierten precisamente en humana. Y es, por esencia, de orientación ética".

 

El ser humano es economía, sí. Pero es también política, derecho, cultura, moral, religión...Lo único aceptable es considerar a cada persona en su integridad y tratar de explicar cómo se manifiestan las relaciones que se establecen en ella y desde ella.

La vida humana transciende lo meramente material y sólo en la realización de los valores humanistas, éticos y religiosos, presentes permanentemente en la humanidad, será posible encontrar respuesta a sus deseos y problemas.

 

"Los más favorecidos introducen ahora en sus planes las variables relativas a la salud, la higiene, la educación, las responsabilidades demográficas; invierten en "capital humano" (seamos indulgentes con esta terminología que prueba la degradación extendida por el economicismo, ya que no debe olvidarse jamás que el ser humano no es un capital)".

 

Esta orientación coincide totalmente con la del personalismo comunitario, visión que será la base espiritual e intelectual de FP.

 

 

 

EL PERSONALISMO COMUNITARIO

 

Es una filosofía completa que tiene tres caracteres básicos:

-preocupación por el problema de Dios en relación con el problema del hombre. Sin excluir a los no creyentes, convoca a todos a evitar todo neutralismo acerca del valor incondicional de la persona humana como realidad central y la urgencia del compromiso para liberarla de sus condicionamientos alienantes;

-defensa de la persona humana individual y colectivamente. El personalismo pretende liberar al sujeto humano de sus ataduras, y llegar al sustrato último en el que todos los seres humanos son iguales.

-interés por las relaciones interpersonales y comunitarias, desde la praxis. La acción personalista debe modificar la realidad, formar y acercar a las personas, enriquecer su universo, favorecer la libertad. En el ámbito institucional luchará para que nadie sea víctima o instrumento, sino que disponga de los medios adecuados para poder resalizarse plenamente como persona. De ahí surge la obligación de oponerse cuando se intenta oponer la institución a la persona; no aceptando ni el catastrofismo ni el purismo que esteriliza la vida; luchando contra el mito conservador, que pone la seguridad como valor supremo, y también contra la ciega aventura, que no se sabe a dónde va; desenmascarando la prepotencia de las élites...

Nacido en 1932, con la fundación de la revista Esprit por E. Mounier, establece una clara distinción entre individuo y persona.

La persona representa, para Mounier, la dimensión espiritual del ser humano y la define como "ser espiritual constituido como tal por una forma de subsistencia y de independencia en su ser; mantiene esta subsistencia mediante su adhesión a una jerarquía de valores libremente adoptados, asimilados y vividos en un compromiso responsable y en una constante conversión; unifica así toda su actividad en la libertad y desarrolla, por añadidura, a impulsos de actos creadores, la singularidad de su vocación".

 

Expresión símbolo de este personalismo comunitario es la de Mounier, Refaire la Renaissance (Rehacer el Renacimiento), el humanismo, como conciencia de la necesidad del retorno a unos valores olvidados por la civilización. Se trata de redescubrir el valor de la comunidad y de enseñar a vivir comunitariamente. Los problemas humanos no se resuelven sólo económica, social o moralmente; el mal es más profundo, pues el mundo moderno, en sus diversas expresiones (liberalismo, fascismo, comunismo), se ha construido contra la persona.

 

De manera similar, FP participa de esta visión, y considera que como individuo, el hombre se opone al crecimiento del yo y tiende a replegarse sobre sí mismo; como persona, busca unirse y se abre al otro y al mundo para fundirse en un ser más amplio que su individualidad.

Frente a la visión individualista, FP pone como centro la idea de Comunidad.

El ser humano, a diferencia del animal, tiene historia.

 

"El hombre hace. Transforma el mundo exterior. Humaniza la naturaleza física. Crea una amplia parte de su experiencia, que no conoce como un dato exterior a él, sino como un objeto fabricado, transformado por él.

El hombre se hace, lo cual no es más que otro aspecto del sentido de la historia. El hombre no puede recrearse ex nihilo, pero se modifica a sí mismo.

Por último, el hombre piensa. En un mundo en el que él es, en parte, el artesano, con aparatos lógicos que ha perfeccionado y un espíritu que tiene la posibilidad de ganar en amplitud y en precisión, interpreta su propia actividad y le atribuye un sentido".

 

"El mundo en el que vivimos está trabajado por un dinamismo espiritual. Este dinamismo opone a las dominaciones de los grupos la imagen indestructible de la Comunidad Fraternal".

 

En cuanto individuo, el ser humano es un conjunto cerrado, centrado en sí mismo; pero, en cuanto persona, posee una tendencia expansiva que le saca fuera de sí, hacia los demás. Por eso, FP habla de un doble movimiento, centrípeto y centrífugo en el ser humano.

 

En el ámbito socio-político, el personalismo de Mounier se encuentra igualmente enfrentado al individualismo, que sacrifica la sociedad a los fines privados de los individuos, y al colectivismo, que sacrifica el individuo en aras del grupo.

En lo socio-económico, Mounier es explícito en la urgencia de la socialización sin estatificación de los bienes, eliminando la economía anárquica basada en el provecho particular; desea el desarrollo de la vida sindical; la rehabilitación del trabajo y su primacía sobre el capital; la promoción del trabajador, liberándolo de toda coacción, icluso la paternalista; la abolición de las clases, establecidas en base a la fortuna y/o la división del trabajo; defiende la primacía de la responsabilidad personal contra toda estructura anónima...Por ello, Mounier piensa que el gran reto del siglo XX es evitar la dictadura de los tecnócratas, tanto de derechas como de izquierdas, que olvida al sujeto humano bajo el peso de la organización.

 

Al igual que Mounier, FP no quiere partir de abstractos problemas filosóficos, sino de la realidad tal como se presenta históricamente y que tiene, como una de sus características principales, la "imprevisibilidad" propia de todo ser humano libre y creador. De ahí que más que de una acabada teoría explicativa global, FP nos aporte perspectiva, método, exigencia.

Perspectiva: su fino análisis económico tiene como presupuesto básico el respeto total a la dignidad de la persona y a su libertad ineluctable.

Método: en su obra partirá siempre de la realidad tal como es, de un análisis directo de los acontecimientos históricos, de las estructuras y coyunturas globales que condicionan la existencia, individual y socialmente.

Exigencia: de compromiso total e incondicional con el ser humano, para ayudarle a ser lo que debe ser. Tarea permanente, en la que todo lo humano debe dialogar.

 

"Se trata de poner a los hombres en estado y en deseo de modificarse los unos a los otros en una dirección benéfica que, en lo que respecta a las condiciones materiales, puede ser precisada con bastante claridad por las ciencias y que, en lo que respecta a la imagen o modelo de hombre, depende del nivel y de la calidad de los diálogos sociales".

 

Se trata de ponerles, por el esfuerzo común, en situación de poder alimentarse, formarse y realizar su propia liberación.

A lo largo del siglo XIX, tanto las naciones como los individuos han actuado en economía, como si lo más importante y donde se conseguía el máximo de sabiduría, fuera el ser fieles a la regla de "nada a cambio de nada" y que el ser humano concreto, esa realidad sin precio, molestara lo menos posible a la hora de hacer los cálculos y de arriesgarse en la actividad. Para FP, esta actividad económica merece el epíteto de "avara".

Por ello distingue entre "desarrollo" y "crecimiento", pues "...la creación económica no se reduce jamás a la producción de un objeto; es una creación de creaturas".

Lo cual conlleva que la economía será plenamente creadora, es decir, contribuirá a engendrar personas, el día en que sea humanamente "significativa". FP afirma en una de sus últimas obras mayores Pour une Philosophie du développement: "Todas las naciones y todos los pueblos del mundo están, aunque no lo digan, a la búsqueda de un sentido del destino humano y de su esfuerzo en el que se percibe mejor, bajo la luz de la crisis mundial, la condición común...Un sentido inteligible y defendible de la economía no puede ser separado de un sentido ineligible y defendible del destino humano".

 

 

 

 

 

 

PERROUX PROPONE UNA ÉTICA PARA LA ECONOMÍA

 

Toda problemática y disciplina sociales presuponen siempre y de manera inevitable, una antropología bien definida.

 

Es económico nada más que aquello que, de verdad, sirve al ser humano y no lo destruye.

 

La persona se guía por su propia decisión. Sería negar el valor de la persona, es decir, su dignidad, querer someterla a las leyes de las cosas. Por eso, la economía no puede imponerse como el objetivo supremo; ser considerada independiente total de la ética; ni proponer, menos aún imponer, fines a las personas.

La finalidad de la economía es la creación del hombre por el hombre, a través de la utilización de cosas compatibles; teniendo muy en cuenta las condiciones ecológicas y la necesaria colaboración a todos los niveles, con las clases y paises más desfavorecidos. Mientras existan excluidos; mientras una sola persona quede por debajo de sus capacidades potenciales, todo el mundo está por debajo del óptimo.

 

CREACIÓN

 

"Crear no es acumular trabajo, ni siquiera innovar. Gracias a los creadores, la naturaleza es fecundada por las obras humanas; su mirada y su gesto animan el universo de las evoluciones, provocan rupturas en él y modifican el curso de sus metamorfosis.

De la creación de una creatura a la producción de un objeto material olvidamos fácilmente la distancia. La creación económica no se reduce jamás a la producción de un objeto: es una creación de creaturas".

 

A partir de 1970 asume el pensamiento de Blondel. En la obra de Blondel, la persona aparece como el punto de empalme de dos órdenes (natural-espiritual, humano-divino, histórico-eterno, libertad-vocación) que ya no serán considerados como distintos, sino orgánica y recíprocamente solidarios. El persomalismo asumirá de base esta intuición. La vida humana es "metafísica en acción" y lo importante es descubrir en esa existencia humana la necesidad sobrenatural.

Toda la obra de Blondel se propone indagar "la relación entre el pensar y el ser revelada en la acción". La acción es, para Blondel, globalmente considerada, la actividad constituyente del pensamiento, del querer y del hacer. Es una síntesis del querer, del conocer y del ser, sin la cual el individuo personal desaparecería. Esta acción tiene como finalidad última posibilitar que el sujeto humano realice su propia humanización. "El pleno desarrollo de las energías humanas es muy diferente del pleno empleo del trabajo disponible...En tanto que las naciones no comiencen a practicar juntas el pleno desarrollo, ignorarán lo que son, lo que tienen y lo que pueden".

 

"desde los inicios de la industria moderna las sociedades occidentales son estructuras en base a la dominación"

 

Socialización humana total. "De todas las socializaciones posibles, hay una que es sinónimo de humanización; es aquella en que la coherencia del proyecto de cada sujeto y la convergencia de todos los proyectos de los sujetos tienden a confundirse como dos aspectos de un mismo movimiento. Esta socialización se busca; jamás puede parar y nunca se consigue del todo"..

El clamor de los empobrecidos por el sistema, mucho antes que la amenaza bélica y la ecológica, justifica y reclama la pregunta por los fines y sus prioridades en toda política económica. De ahí que deba ser juzgada por su capacidad para proteger la dignidad de toda persona humana, realizada en comunidad política. Lo cual, en nuestro contexto de desigualdades radicales, debe concebirse como una liberación integralmente humana, universal en su alcance, solidaria en el tiempo, ecológica en sus realizaciones, participativa en su formulación y control. Teniendo como primera condición moral su capacidad para satisfacer las necesidades básicas de toda la humanidad. A ello debe quedar supeditado cualquier derecho de propiedad.

 

"Los pilares de todo modelo verdaderamente humano, esto es, conforme con la dignidad de la persona humana, son la verdad, la libertad, la justicia, el amor, la responsabilidad, la solidaridad y la paz. La puesta en práctica de estos valores en las estructuras de la sociedad comporta la primacía del hombre sobre las cosas, la prioridad del trabajo sobre el capital, la superación de la antinomia trabajo-capital.

De este modo está asegurado el auténtico progreso del hombre y de la sociedad en una dimensión más humana del desarrollo, que no prescinda del crecimiento económico, pero tampoco se deje regir exclusivamente por él".

 

Se trata de establecer una planificación democrática de ámbito mundial, lo más descentralizada que sea posible, pero donde se tenga presente, en primer lugar, las necesidades auténticamente humanas de toda población, actual y venidera.

La economía humana debe mostrarse como economía de la responsabilidad y economía de la solidaridad, indisolublemente unidas. En efecto, no existe posibilidad de libre iniciativa individual sin armonización de las cantidades globales. La economía descentralizada no tiene posibilidad de funcionar más que si se encuentra integrada en una organización reguladora; el mercado no puede asegurarse contra la incoherencia que él mismo provoca, más que por la prospectiva que le asegura el plan. El plan no puede pretender lograr una armonización económica sin la participación de las elecciones e iniciativas particulares, sin las indicaciones y la información que le procura el mercado.

"El plan es una puesta en orden de la economía espontánea en vistas a un beneficio colectivo. En su esencia, el plan es el instrumento privilegiado del diálogo social y de la creación colectiva".

 

(A pesar de la pluralidad de concepciones de "bien común", asumimos el contenido que le da G.Fessard en su obra Autorité et Bien commun, Aubier-Montaigne, Paris, 1969, que lo entiende como una dialéctica de tres términos: la suma de los bienes privados y públicos, materiales y morales que integran una sociedad dada, abierta a lo universal, y que hacen su prosperidad. Pero esta totalidad concreta y objetiva no promueve el conjunto de los deseos y de las necesidades de sus miembros con vistas a su satisfacción, más que en la medida en que anima el bien de la comunidad, abierta a lo universal. Así pues, para que el bien común se realice en su singularidad concreta, debe pasar por la particularidad del bien de la comunidad y por el universal de la comunidad del bien. El bien común se activa en bien de la comunión y la dialéctica del bien se convierte en dialéctica del amor".)

 

No toda planificación es aceptable. Para que se pueda asumir, debe respetar los principios que posibilitan una economía humana y utilizar medios lícitos para su realización, favorecedores del crecimiento humano integral. No debe organizarlo todo, porque truncaría la iniciativa y la libertad de la mayoría de la población. Basta con que dé directrices generales, dejando lo demás a la iniciativa de los organismos inferiores, aplicando el principio de subsidiariedad y buscando que lo económico sirva siempre a su objetivo esencial: la persona humana. "Más allá del esplendoroso Tener, están las tierras prometidas del Hacer y del Ser".

La economía debe contribuir a la creación de una comunidad de seres que posibilite un nuevo Renacimiento.

FP distingue tres tipos de comunidades:

-comunidad en base a la similitud.

-comunidad en base a la solidaridad.

-comunidad en base al amor.

La conciencia de la comunión no se logra ni se expande por decreto.

"La sociedad universal coextensiva a la humanidad no se transformaría en una comunidad más que si está habitada por el amor. Cada miembro estaría perpetuamente en estado de consagración y de don".

El mundo moderno no logrará ser comunitario si no se basa en el amor y en la búsqueda de la comunión de ideales.

Analizando la injusta realidad de la división mundial, FP denuncia virulentamente el gran pecado de nuestra época: la "avaricia de las naciones" y el "subdesarrollo mental del hombre blanco".

"La avaricia de las naciones tiene dos aspectos. No da nada por nada. Sacrifica la vida a las cosas".

Todas la categorías económicas del mercado libre utilizadas se vuelven fraudulentas al no tener en cuenta los deterioros humanos que causan.

 

"Todavía no hemos sabido inventar los procedimientos de una economía de la participación; nos hemos contentado con enriquecer a minorías dentro de estructuras de dominación y ecxplotación. Es así que hemos fracasado en inventar las recetas de eficacia de los móviles altruistas y que no hemos sabido subordinar los enriquecimientos particulares de clases y naciones a un Proyecto colectivo que exprese una obra común a todos los hombres.

Es un invento secular, temporal y se trata de la construcción de un sistema económico y social nuevo, humanamente más verdadero, que pueda realizar una desalienación social, condición de la verdad histórica de las desalienaciones íntimas.

El problema de la pobreza es mucho más que un problema de los pobres. Pone en cuestión la totalidad de la sociedad tal como viene desde los orígenes de Grecia y Roma, y tal como las grandes aguas vivas judeo-cristianas no han logrado aún lavar".

 

El proyecto de FP pasa por una revolución, tanto a nivel epistemológico como en lo social. "La revolución será moral o no será" (Peguy). La revolución que FP preconiza pide previamente la conversión de las personas a unos valores universalmente compartidos. Si los esfuerzos cambiaran de orientación, todo el planeta podría disfrutar del bienestar y del desarrollo.

"Estamos vivamente sorprendidos por dos hechos que encierran una gran esperanza.

El rearme revela la amplitud del sacrificio de que son capaces los pueblos occidentales cuando lo creen vital.

La magnitud del esfuerzo a realizar en favor de la vida es muy inferior al que de hecho se hace para la preparación de la masacre. La máquina está ya preparada para que, en lugar de machacar, pueda proteger a los hombres y hacer brotar las cosechas".

"Ha llegado el momento de pasar de transferencias de solidaridad particularistas y secretamente bélicas, a transferencias de solidaridad universal y profundamente pacíficas. A lo que apunto es al empleo de los créditos para armamento en aliviar la situación de los pueblos débiles".

"Transformar el presupuesto de rearme en presupuesto de urgencia y salvamento colectivo es la condición necesaria, pero no suficiente, de una economía del Servicio a escala del género humano".

Por eso, propone destinar, si no todos, sí la mayoría de los recursos utilizados en el rearme a un Fondo Común de Desarrollo Mundial, logrando que el presupuesto para matar se convierta en presupuesto de salvación.

FP no reduce la alienación exclusivamente a la posesión o no de los medios de producción, sino a la distinción de señores y de siervos de las máquinas, a dominantes y dominados, a ciudadanos de pleno ejercicio y ciudadanos incompletos, a participantes o no.

La instauración de un diálogo social sobre lo esencial (gestión y reparto del producto, competencia y capacidad de los jefes de la empresa, eficacia de su selección, estructuras de poder...) y la creación colectiva son las condiciones de una desalienación progresiva.

Para superar la realidad violenta generada y que rodea al ser humano, FP aboga por una doble tarea que debe realizarse simultáneamente: poner la economía industrial al servicio de las necesidades humanas y, al mismo tiempo, desvalorizar las fronteras de las naciones y de los imperios, tendiendo hacia una especie de gobierno mundial.

Además, con otro elemento fundamental, proveniente de su profundo sentido humanista y cristiano: el perdón a los demás, en todos los aspectos y a todos los niveles. Occidente ha matado mucho por acción o por omisión. La raza blanca ha organizado el mundo.

"La economía que ha inventado ha servido para algunas naciones privilegiadas. Los ricos y los fuertes del planeta se proponen aumentar su riqueza y acrecentar su fuerza. Invocan, con seguridad, que es para defender la causa universal del progreso y de la libertad. Pero, a juzgar por sus actos, hay que decir que sus medidas son cómplices de la muerte y del hambre".

 

Una sociedad se juzga por el puesto que reserva a los más desprovistos de sus miembros; por el cuidado que tiene de hacerlos acceder a una vida plenamente humana, en la que encuentran nuevamente razones de vivir y esperar.

En nuestro tiempo, el gran desafío a una humanización real es la posibilidad de participación efectiva. Cuanto más se complica la vida económica, tanto mayor es la importancia, para el conjunto de una sociedad concreta o de un colectivo aún mayor, de las decisiones que toman un número muy reducido de personas. Las empresas llamadas transnacionales o multinacionales son un ejemplo sumamente clarificador de esto.

La sociedad del pleno desarrollo humano será aquella que procure a cada persona, en un conjunto organizado, las mejores posibilidades de expansión y realización. Pues, "el principio de la civilización no es otro que el progreso de la conciencia y de la libertad en cada ser con rostro humano".

La construcción del hombre por el hombre únicamente es posible si cada uno, en plena libertad, contribuye al desarrollo de todos.

Una economía que intenta ser humana busca colaborar a que todo sujeto humano pueda desarrollarse auténticamente en su ser personal, conquistando progresivamente tres etapas:

1. Obtención de unas condiciones suficientes de vida.

2. Equilibrio psico-somático.

3. Enunciado de su propio proyecto humano, alejándole de la cosificación.

 

FP lo enuncia en tres fórmulas que deben dirigir, teórica y prácticamente, la actividad mundial; cuyo postulado es no aceptar nunca el saqueo ni la destruccción, principalmente de seres humanos; teniendo en cuenta la utilización integral del Recurso Humano, entendido como potencial de energías, necesidades y deseos existente. Deben ser objeto de una toma de conciencia colectiva y propuestas como tareas fundamentales de las instituciones internacionales. Son las siguientes:

- alimentar a los hombres.

- sanar a los hombres.

- liberar a los esclavos. De hecho, la esclavitud no ha desaparecido, sino que se ha transformado. El trabajo actual, no es el de la esclavitud antigua, pero dista mucho del que es propio de un ser humanizado.

 

El humanismo radical de FP hace de la relación de la humanidad consigo misma el sentido de la historia. La humanización progresiva del mundo da un sentido a la vida individual y a la vida colectiva. La persona humana está en la raíz de todo, es la fuente de toda significación.

 

Reflexionando sobre las condiciones necesarias para que se pueda dar el desarrollo dice: "Obsesionados permanentemente por la economía mercantil, llegamos a olvidar que la aplicación absoluta del principio de la rentabilidad privada destruiría, con el mercado, a los que intervienen en él. Las llamadas correcciones sociales del mercado están ya superadas. Los deterioros y destrucciones del medio ambiente ayudan a reencontrar al ser humano "ese olvidado". mientras la maximización de todas sus energías de producción, de consumo y de aprendizaje de la libertad no sea intentada, ignoraremos literalmente si nuestras sociedades son ricas o si son pobres. Sus contabilidades engañosas nos hablan de la acumulación de cosas; pero nos disimulan el decrecimiento de los agentes humanos y el sub-empleo de inmensas energías potenciales. El pleno empleo, si fuera realmente entendido a fondo, sería un primer paso hacia el pleno desarrollo. Las propensiones al gasto de consumo y a la inversión monetaria deberían desvelar las propensiones fundamentales al trabajo, al cambio, a la innovación".

"Construir una economía y sociedades que superen el enriquecimiento, es reunir las condiciones exteriores de una libertad temporalmente vivida, gracias a las cuales puede desarrollarse en cada uno la libertad íntima, que es participación en la Palabra de Dios".

Sobre las Bienaventuranzas dice: "No es el mensaje mismo quien es paralizante, son los compromisos en que se le empeña, las interpretaciones conciliadoras las que lo extenúan". "No se vence la pobreza difundiendo el enriquecimiento". "Una comunidad humana en la que el enriquecimiento es el móvil esencial de su crecimiento es una comunidad en la que el soberbio aplasta al pobre".

 

El Evangelio nos previene respecto de una cierta "economía de la abundancia", que es la perversión del desarrollo económico, pues el enriquecimiento no es legítimo más que si, en primer lugar y en justicia, sirve para alimentar y liberar a los pobres, sean individuos o naciones. El desarrollo, feliz resultado de la civilización científica y técnica, encuentra su raiz y mide su validez humanizadora en los misterios teológicos de Dios creador, Dios encarnado y Dios redentor, y en la participación paterno-fraternal en su amor. Para FP, el cristianismo es esencialmente "recreación colectiva".

 

Misterio del Dios creador. En su proyecto creador, Dios ha asociado a la humanidad. El trabajo humano es el acto por el cual se realiza esta misión y la actividad económica es una forma privilegiada de participación. Ahí se fundan, al mismo tiempo, su significado último y su dignidad.

 

Misterio de Dios encarnado. Dios se humaniza para que el ser humano, en profunda comunión con él, sea divinizado. Esta progresión no se realizará al margen de la naturaleza. El trabajo humano y el desarrollo entran en la economía de la gracia, pues la persona no sería salvada si no lo fuera también su trabajo y el fruto de éste. La encarnación consagra al ser humano, a la historia y al mundo con una referencia esencial a Dios, por Jesucristo.

 

Misterio de Dios redentor. La Encarnación debe culminar en la redención, en la liberación de esas estructuras de pecado.

 

"Hay varias culturas, no hay más que una civilización. La civilización es el mismo movimiento de nuestra especie en su esfuerzo por procurar a cada uno de sus miembros las posibilidades históricas, las condiciones temporales sin las que no puede llegar a ser hombre, es decir, cumplir su vocación o inventar su propia aventura. Esta definición es normativa. Procede del cristianismo y de Occidente...Asume la posición central de Jean Lacroix: la civilización es la aplicación de un ideal en la historia; el ideal es universal y las condiciones históricas de esta aplicación son universalizantes".

"El civilizado no mata, el civilizado no compromete otras vidas para enriquecerse, el civilizado construye formas sociales que respeten la vida de todos, comenzando por eliminar las miserias más profundas y por satisfacer las necesidades más urgentes".

 

"Concebir una política fundada no sobre el pleno empleo sino sobre el pleno desarrollo de todas las fuerzas movilizables para el servicio de todos, es la condición preliminar de una alta producción, cuyos frutos serían repartidos equitativamente. La eliminación de los ociosos propiamente dichos es aceptable para todo cristiano que tiene afán por una caridad eficaz".

 

CONCLUSIONES SOBRE LAS IDEAS DE FRANÇOIS PERROUX HECHAS POR ARTURO GARCÍA LUCIO.

 

 

- La experiencia economica de una sociedad humana es la organización, con vistas a obtener la mayor producción al coste más bajo para el conjunto de la sociedad, de las luchas y cooperaciones que se despliegan entre los individuos y sus grupos, para la adquisición y goce de cosas contabilizables. La actividad económica, relación Hombre-Naturaleza, tiene aspectos políticos, relación Hombre-Hombre, y, recíprocamente, toda actividad política tiene aspectos económicos. Las conductas reales son "conflictos-ayudas o "luchas-cooperaciones", cualquiera que sea el sistema económico. Puesto que se trata de una acción humana, lo económico y lo político han de ser puestos en interacción recíproca, cada uno haciéndose alternativamente medio y fin en relación a otro.

 

- Para captar y acoger la realidad tal cual es, elabora o modifica instrumentos: efecto dominación, que sirve para hacer presente el hecho del poder en la realidad, ausente por principio en la teoría convencional; al concepto de crecimiento equilibrado opone el de crecimiento armonizado; o analiza la contradicción que resulta entre el desarrollo por polos y el desarrollo por territorios...Todo ello culmina en una teoría del equilibrio generalizado, de carácter dinámico.

 

- Utilizando ampliamente la pluridisciplinariedad, se deja interpelar por todo hecho "portador de futuro". Su método se caracteriza por:

a) relativizar y resituar en su contexto histórico cada uno de los fenómenos y de las uniformidades observadas en cada momento de la historia.

b) tomar un punto de vista de economía fundamental, buscando no excluir de ella a nadie ni a nada.

 

- Su concepto de necesidad se opone en cuatro puntos fundamentales al de la teoría convencional:

a) La concepción de necesidad de FP nos sitúa en el centro de la teoría de la producción y de la actividad económica. Si la teoría convencional parte del consumo, FP privilegia la producción. Esta producción debe dedicarse, en primer lugar, a satisfacer las necesidades elementales de la gente, dándole lo que permite gozar de condiciones no animales de vida;

b) El pensamiento convencional reduce la necesidad a un concepto subjetivo, siempre que venga acompañado de medios de pago, FP opone a estos "deseos solventes" las "necesidades humanas fundamentales", que presentan dos características básicas: se definen objetivamente (lo cual permite establecer una jerarquía entre ellas), y se definen socialmente (no de una forma individualista).

c) Escapa a la ilusión monetaria, lo cual le permite establecer una relación directa entre la satisfacción de las necesidades de un pueblo y la organización de sus aparatos productivo y distributivo, pues el reparto de las rentas no puede estar aislado de la producción.

Del análisis de las necesidades y su satisfacción FP creará una serie de principios: "exclusión de toda destrucción", "coste del hombre" o "coste del estatuto humano de la vida", "superación del capitalismo, del colectivismo, del nacionalismo, por la puesta en marcha de la economía del Recurso Humano", "economía de todo el hombre y de todos los hombres"...en los que afirma la orientación básica de su teoría.

 

- La multiplicidad de las necesidades humanas y los escasos recursos para satisfacerlas hacen que sea necesario optar, haciéndolo en función de unos valores previos por medio de los cuales se establece una jerarquía de fines y de necesidades a cubrir. La actividad económica no es una actividad autocentrada, ni los medios deben ser elevados a categoría absoluta, ya que no son más que instrumentos al servicio de la consecución del crecimiento integral de las personas. La finalidad no debe ser conseguir el máximo de riqueza material, pues se hará a costa del empobrecimiento humano.

 

- La profundización y ampliación del saber económico pasan por la permanente puesta en duda de las certidumbres ya adquiridas, la desconfianza respecto a todo concepto implícitamente normativo, la práctica de un diálogo activo que transforme la diversidad en enriquecimiento.

 

- A través del análisis de lo que denomina las conceptualizaciones implícitamente normativas, que constituyen una falsa conciencia económica, examina cómo en gran medida la economía moderna es una ideología disimulada en un sistema de conceptos aparentemente claros y operacionales. Así, en la economía capitalista liberal existen normas implícitas ya que no se explicitan para no poner en crisis toda la arquitectura del sistema. Bajo presunción de neutralidad, se dan como exteriores a la economía y, por tanto, fuera de toda discusión, los presupuestos fundamentales sobre los fines y los medios, los datos y las variables, los poderes y los objetivos. Mantener un planteamiento así es renunciar a controlar científicamente el saber económico, participar en una mentira social, enmascarar con términos matemáticos una ideología de justificación del capitalismo actual. Una teoría económica que pretenda ser científica, debe basar su modelo en una dinámica del desequilibrio, en donde se manifiesten las diversas fuerzas sociales.

 

- La propuesta de FP es una economía de "intención científica" (entendida como ciencia social), abierta a otras disciplinas que la completan y consolidan, y basada en un axioma fundamental: la vida de cada persona. Se trata de lograr un sistema socio-económico elaborado en función de la persona concreta, en una colectividad humana concreta.

 

- FP es consciente de que siempre existe una concepción del ser humano y de su finalidad vertebrando cada proyecto social y por ello quiere darle una centralidad a la persona humana. PF quiere situar la economía al interior de un proyecto humano, de un ser social asumido en todas las facetas de la existencia. A través de toda su obra ha desarrollado progresiva y sistemáticamente su ideal humanista cristiano. La persona, por su capacidad creadora, puede modificar su entorno, "haciendo lo que se atribuye a Dios". El ser humano, imagen indeleble de su Creador, está llamado a participar, misterosa y finalmente, de la propia vida divina.

Propone un ideal comunitario de tipo personalista, que abarca la humanidad entera, y posibilitador del desarrollo multidimensional de cada persona, por medio del despliegue de su poder de acción. Ejemplo de ello es su exposición de progreso económico, afirmando que la economía debe "alimentar a los hombres, cuidar a los hombres, liberar a los esclavos", y a tomar postura frente al poder del dinero y a favor de los pobres.

 

- Unicamente en sociedad es posible disponer de aquellos bienes que sirven a la persona humana para liberarla de la situación de necesidad en que se encuentra por propia indigencia radical.

 

- Contempla al ser humano activo en el dominio de la economía, realizando diversas funciones o tareas:

* porque es capaz de creatividad, combina su propia actividad con las capacidades de otros para producir y transformar la naturaleza y su propio medio social;

* tiene una heterogeneidad respecto a los demás, de lo cual se deduce que cada uno tiene sus propios intereses que intenta lograr, aunque, a veces, no sean compatibles con los de los demás. Esta desigualdad significará que no es posible cumplir las condiciones de la competencia perfecta, y será necesario comprender la importancia de la teoría de la competencia monopolística y de los equilibrios parciales;

* vive en sociedad, que es la articulación de múltiples grupos de los que el sujeto humano forma parte y de los que recibe influencias, en los que funciona de una manera disimétrica el poder, entendido como la "capacidad de ejercer coacción sobre las cosas o sobre las personas";

* es un decididor, es decir, está dotado de memoria y es capaz de formar un proyecto en el tiempo.

Esta teoría dinámica del ser humano, tanto individual como social, obliga a una "revisión" radical de la teoría del equilibrio económico general.

 

- FP, por su visión humanista, ha sido pionero en hacer que la economía moderna tenga muy presente a cada persona en su situación concreta. Pero su análisis teórico no es la traducción de un humanismo, sino que se le impone como un saber económico científicamente controlado y del que extraerá conclusiones operativas. Así, por ejemplo, su teoría de los costes humanos en que refleja cómo la reivindicación de los más pobres está logrando imponer, a distintos ámbitos y en forma de instituciones sociales, disposiciones que contradicen la lógica de los principios liberales y se abren al reconocimiento de una solidaridad extendida a la distribución de la renta. Con ello, una cuestión de hecho se convierte en un punto de derecho, pues la conciencia humana va exigiendo que la sociedad reconozca a cada uno el derecho a recibir los medios necesarios para una vida digna, participe o no pueda hacerlo en el esfuerzo productivo. Opone así a las "preferencias solventes" de los consumidores (la "demanda solvente de la teoría convencional), las necesidades básicas de cada persona.

 

- En todo conocimiento hay una necesaria relación entre objetividad, racionalidad y valor. Las decisiones no se toman desde una única racionalidad económica. Influyen con diversa intensidad intereses, cosmovisiones...También aquí está presente la ética. la pretensión, en aras de objetividad, de ser éticamente neutrales implica aceptar el positivismo o el formalismo o, lo que es lo mismo, perder la dimensión real de los problemas socio-económicos, en su manera de afectar a la persona o al grupo humano. La racionalidad económica es instrumental, trata de medios no de fines, y una economía sin ética implica el positivismo. Todo lo cual vincula la economía con parámetros de racionalidad social, más amplios que los estrictamente económicos, que implican una nueva cultura económica resituadora de sus principios y funciones. No se niega la importancia de valores, como los de eficiencia o rentabilidad, sino que se les da un contenido más humano.

- De su misma definición de economía se ve la gran relación que desea mantener con la política, la ética, e incluso, un poco más veladamente, la fe. Cada ámbito tiene su causalidad específica, con una racionalidad propia, pero todas están unidas en cuanto tienen un mismo objetivo: el ser humano en situación. Ve necesario y conveniente encontrar un "puente" relacional e interdisciplinar que no atente contra ninguno de los saberes, pero ponga a cada uno en su sitio. La teología moral tiene una palabra que decir y la experiencia enseña que ninguna de las formulaciones o medidas que se adopten (intervencionismo público, libertad de mercado...) aseguran por sí mismas una mejora de la situación de los más débiles o un mayor reconocimiento de la dignidad humana de todos por parte de los más fuertes.

 

- FP ha trabajado para establecer lazos permanentes entre la economía y los demás saberes sociales, más en concreto para que exista una convergencia entre racionalidad científica y valores éticos, respondiendo a un proyecto de sociedad acorde a su visión de la persona. La actividad económica no sólo satisface las necesidades de los individuos y los grupos, también contribuye a construir un tipo de sociedad portadora de valores. La medida del grado de eficacia de un sistema económico debe valorarse en función del servicio que presta al crecimiento integral de cada uno y de todos los seres humanos; lo cual significa referencia a un sistema de valores, a una cierta concepción de la existencia. La ética analiza críticamente los valores que subyacen a cada concepción, emitiendo un juicio de valor sobre la moralidad de las posibles opciones. Las decisiones no se hallan al final de un proceso meramente técnico, como resultado inevitable de constataciones científicas; son un acto de la voluntad en el que se deben juntar estas constataciones, las preferencias valorativas y unos criterios normativos. La ética aparece como una condición de equilibrio estable del sistema económico. Una economía que no propusiera otro fin que el utilitario acabaría girando sobre sí misma, produciendo bienes destinados a seguir produciendo más bienes y el crecimiento económico se habría convertido en un fin en sí mismo. De ahí la vuelta al primer plano en lo económico del interés por el ser humano concreto que debe progresar en conciencia y en libertad, pues una economía que se quiera amoral no puede asegurar un servicio a la humanidad. ¿Qué sería de lo económico que no supiera nada de la persona y no pensara nada de la vida?

 

- La ética está presente en lo económico siempre que se hayan de tomar decisiones. Así, en el ámbito de la economía pura vemos que existen:

- decisiones sobre el método y las reglas del juego.

- sobre elección de temas a analizar;

- sobre la visión de los hechos;

- sobre la formulación de hipótesis;

- sobre la terminología de los conceptos;

- sobre las predicciones y/o previsiones.

 

- FP restablece la eficacia del dialogo social, diálogo entre diferentes grupos para superar la dualidad conflicto-cooperación.

 

- Si razón, libertad e individualismo son la base ideológica de una economía cuya finalidad es lograr el máximo beneficio particular; razón, libertad y solidaridad lo son de aquella otra economía que busca satisfacer las necesidades de todas las personas.

El capitalismo liberal no es válido, a pesar de que se autocalifique como racional y científico, por su individualismo, por su falta de rigor metodológico y por su estrecha visión del ser humano. Pone la racionalidad económica como un absoluto al que se debe supeditar todo lo humano, incluso las existencias concretas, para que se cumplan sus "leyes". Basado en la optimista creencia de un equilibrio natural de las sociedades, por medio de un comportamiento utilitarista. A su homo oeconomicus, FP opondrá la realización de una economía del Recurso Humano, que significa la orientación y organización de toda la economía hacia el pleno desarrollo del recurso por excelencia y peor explorado: el ser humano. De ahí su expresión economía de todo el hombre y de todos los hombres, pues para él, cada persona merece enorme respeto y tiene una importancia singular.

 

- FP considera que, además del móvil de lograr el máximo de satisfacción individual o grupal (egocéntrico), existen por oposición otros motivos, a los que denomina "alocéntricos" (desinteresados); de los cual deduce que la única norma del economista es la "no destrucción" y que la economía no puede pretenderse científica más que si se entiende conjuntamente como "coacción, intercambio y don". Asumiendo las tres, FP insiste en la "economía del don", que olvida la regla del "nada por nada" y se basa en motivos alocéntricos en el ámbito de las "cosas sin precio" e integra la realidad de los "costes humanos" en la política económica.

 

- Ve el conflicto entre la civilización del Trabajo y una civilización del Dinero. En la primera, el mercado es un instrumento de la producción, la propiedad del trabajo, el trabajo de la obra, a todos llega el beneficio de lo conseguido. En la segunda, las subordinaciones son a la inversa: la producción es el instrumento del mercado, el trabajo de la propiedad, la obra de la función, son unas minorías las que se enriquecen en las estructuras sociales de dominación y de explotación. Analizar en profundidad el fracaso de nuestra civilización será el primer momento de un "renacimiento", que FP espera. Ello exige una investigación sincera, para desmitificarla, y un compromiso por nuevas formas civilizadoras, respetuosas de todos y de cada uno de los seres humanos, de manera que la Tierra pueda llegar a ser la patria común de una humanidad unificada. Pero, aunque anima a una participación para la construcción de un mundo nuevo, FP jamás propone un modelo ideal de organización socio-económica.

 

- La fórmula "una economía al servicio del ser humano" no nos dice por sí sola gran cosa. La auténtica cuestión comienza cuando nos preguntamos "quienes" son los beneficiados de la práctica económica y en base a "qué teorías"; también "quiénes" son los que quedan excluidos de ella. Si estos últimos son numerosos se está en el derecho de rechazar ese modelo económico. La economía humanizada, tal como la concibe y preconiza FP, está realmente al servicio de la plenitud existencial en cada ser humano, y las relaciones económicas aparecen como la expresión material de todo un conjunto de relaciones sociales. La estructura solidaria de la economía conduce lógicamente a una concepción de la "economía del recurso humano" en que se supera la lógica capitalista al abrirse a la atención de las necesidades que no vienen acompañadas de medios de pago.

 

- FP ve la solución definitiva de los problemas económicos no exclusivamente en la economía, sino que comienza en la transformación del corazón humano. En su proceso de investigación de la verdad, el hecho de ser cristiano le conduce a relativizar los resultados obtenidos, situándolos en una visión global del ser humano.

- El desarrollo económico, según lo entiende FP, tiene su base religiosa en el misterio del Dios Creador, del Dios encarnado, del Dios redentor, y se mide por su capacidad de crear una comunidad fraternal a escala mundial. Cuando ve que las realizaciones económicas no sirven para colmar la aspiración a esta fraternidad, FP busca estructurar una economía que genere los elementos polares necesarios a una fecundación recíproca, estando profundamente convencido de que la igualdad humana se basa en que pueden y deben llegar a ser hermanos. No se trata de una reivindicación a hacer, sino de una exigencia a cumplir.

 

- Es preciso reconocer el deber y el derecho de la Iglesia y de los creyentes a expresarse y comprometerse, en cuanto tales, en el ámbito económico, entre otras cosas por la siguientes razones:

- por una sana teología de la Creación, que lleva a la humanización de la tierra, según el plan del Creador;

- por la obligación "teologal", que une intrínsecamente conocimiento de Dios y reconocimiento del otro como hermano;

- por la urgencia vital de superar los dramáticos desequilibrios mundiales generados.

 

- Las pautas de vida socio-económica que señala el Evangelio, para que no sean vistas como irreales y demagógicas, deben ser presentadas al nivel que les corresponde. De ellas se desprende, así lo asume FP, la necesidad de un urgente combate contra las estructuras corruptas y corruptoras, sin que deban aceptarse soluciones tímidas. En esto se muestra intransigente, pidiendo soluciones radicales adaptadas a la realidad universal e inspiradas en el servicio a toda la humanidad. Lo cual supone adquirir un mejor conocimiento de este mundo económico y, al mismo tiempo, introducir la ética en la elaboración de las estrategias económicas.

 

 

5.OPINION PERSONAL

Yo estoy deacuerdo con el autor en que la economia debe estar al servicio de un mundo mejor, para que el hombre pueda desarrollarse plenamente, para ello es necesario orientarla con un proyecto etico, que siempre es universal. De esta manera se respetan los derechos humanos y se cuida la naturaleza. Algo que parece proponer tambien Jose Antonio Marina en el ensayo recientemente aparecido "LA CREACION ECONOMICA".

 

 

BIBLIOGRAFIA UTILIZADA

-Arturo Garcia Lucio. Una "Empresa de Gloria": Hacer mas humana la economia. Racionalidad economica y etica cristiana en la obra de François Perroux. Vitoria. Editorial Eset.1995. 584 pgs.

-Jose Antonio Marina. "La creacion economica". Deusto 2003. 166 pags.