SUBE EL CRÉDITO Y BAJA LA MOROSIDAD

Marta Laguardia

    Parece que la tensión prebélica no desanima a los inversores, que siguen aprovechando la favorable coyuntura de tipos de interés para comprar una vivienda.

    La deuda de las familias españolas cerró 2002 en casi 450.000 millones de euros, de los que 375.000 millones corresponden a créditos hipotecarios.

    En los últimos seis años hemos doblado el saldo total de préstamos y hemos reducido la mora a menos de la mitad. A finales del año pasado, se marcaba uno de los dígitos más bajos de los últimos diez años, situándolo en el 0,89%. La conclusión es clara: debemos más, pero pagamos mejor.

    La riqueza financiera neta de las familias españolas ha descendido en los últimos dos años, desde un máximo histórico de casi 800.000 millones de euros hasta los 640.000 millones del tercer trimestre de 2002. El deterioro se debe, tanto a la mala evolución de los mercados financieros, como al crecimiento del endeudamiento.

El 91% de las familias españolas habita en viviendas de su propiedad. Tenemos unos 22 millones de viviendas para casi 42 millones de habitantes. De éstas, 15 millones son viviendas principales y 7 millones son segundas y terceras residencias. En los últimos diez años se han construido 4 millones de viviendas en España.

Ahora el problema es para los casi 4 millones de españoles, más otros 2,5 millones de inmigrantes, que se han quedado fuera del modelo mayoritario de vivienda en propiedad.

 

OPINIÓN PERSONAL

La mayoría de los españoles preferimos estar pagando una hipoteca antes que pagar un alquiler para que nuestra vivienda sea al cabo de un tiempo de nuestra propiedad. Afrontamos muchas deudas a lo largo de nuestra vida, pero todo sea, para tener una satisfacción propia.

Cada vez el endeudamiento va creciendo, lo que por una parte no es muy positivo pero se puede afrontar.

Esta muy bien que las familias afronten estas responsabilidades, lo que permite que España sea un país con un alto nivel de porcentaje en viviendas de propiedad, aunque sea un problema para algunos españoles e inmigrantes que no podrán gozar de dicha propiedad; lo cual por una parte me parece un poco injusto ya que ellos también tienen sus derechos y una libre elección.