La vivienda: un grave problema social respecto a la demanda y la oferta

Autor: Roberto Gómez . © ecobachillerato.com

 

    El Gobierno no lo tiene fácil con el problema de la vivienda. Existe una cierta unanimidad en que no se debería haber permitido que los precios se disparasen. Pero, de cara al futuro, tan importante es impedir que continúen subiendo a tasas disparatadas como que se desplomen con graves consecuencias para la economía

                                                                                                                            En el mercado de la vivienda, al igual que en cualquier mercado libre, los precios dependen de la oferta y la demanda.  Habrá que actuar por tanto sobre alguna de estas dos variables. Una forma sería restringiendo la demanda, lo que aparte de no resultar viable sería además un inconveniente. La contención de precios es un medio para hacer asequible la vivienda al mayor número de personas pero ¿de qué sirve que no suban los precios de las casas si es a costa de que los ciudadanos no tengan acceso a ellas?

Tampoco parece que la mejor política para mantener el precio sea actuar por el lado de la demanda mediante subvenciones, tal como en este momento proyecta el Ministerio. El efecto puede ser el contrario al que se pretende conseguir (aumentar la demanda para que la gente compre mas pisos). Se incentivará la demanda y es muy posible que los recursos públicos terminen en manos de promotores y constructores por la vía de una elevación del precio. Por otra parte, las subvenciones dirigidas a colectivos concretos siempre conllevan algo de arbitrario: ¿por qué sólo a los jóvenes?; y la capacidad económica resulta a menudo difícil de calcular.  Se puede dar la paradoja de que aquellos que defraudan tengan acceso a ayudas que estarían restringidas a los que tienen sus ingresos controlados por una nómina.

Las actuaciones públicas deberían acometerse principalmente desde el lado de la oferta, incrementando ésta todo lo que fuese necesario para que los precios no se elevasen. En primer lugar, habría que movilizar las casas vacías promoviendo un mercado de alquiler; pero la vivienda es un bien de primera necesidad por lo que parece justo que nadie sea desalojado de su casa ante necesidades económicas sobrevenidas, pero el coste de la medida debe recaer sobre el Estado y no sobre el arrendador, ya que de lo contrario el riesgo le hará inhibirse de poner el piso en alquiler que es lo que sucede en la actualidad.

Otro medio para bajar los costes es aumentando la oferta de obra nueva. Este nos conduce al asunto del suelo disponible. La solución no puede provenir de su liberalización, como pretenden los conservadores, pero sí de que los poderes públicos pongan en el mercado todo el suelo urbano necesario, y a los precios adecuados, para que la oferta de viviendas se incremente. Claro que de nada vale que exista suelo recalificado si se permite que se retenga, jugando especulativamente con una elevación del precio.

 

La vivienda sube en España un 15% cada año

El precio medio de la vivienda en España se incrementó en casi un 15% cada año en el período que va desde 1998 a 2004, mientras que la inflación se ha situado en un 3% de media anual.

Para explicar este importante crecimiento del precio de la vivienda, hay que  mirar diversos factores como el crecimiento de la renta fija disponible de los hogares en algo más de un 3% de media por año en dicho período, el pronunciado descenso de los tipos de interés de los bancos o el aumento de la inmigración, que ha elevado el ritmo de crecimiento de los hogares hasta una cifra superior a los 250.000 anuales.

El problema está cuando nos preguntamos la pregunta que está actualmente de moda: ¿Hasta cuándo esta subida de precios?

Muchas son las previsiones y estadísticas que se hacen sobre esta pregunta, pero ninguna señala una respuesta clara y definitiva, puesto que la demanda y la oferta, como he explicado anteriormente dependen de muchos y diversos factores.

Todo apunta a que en los próximos años los precios sigan subiendo, pero lo mas probable es que no se disparen tanto como en los últimos  6-7 años, donde en algunas ciudades como Madrid y Barcelona se han incrementado en más de un 100% en viviendas libres.

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